Valencia ha sido escenario en las últimas semanas de varios sucesos relacionados con robos y okupaciones, que han generado preocupación entre vecinos y comerciantes.
Uno de los casos más alarmantes se produjo en el barrio de Benimaclet, donde los vecinos denunciaron una oleada de robos en bajos y locales comerciales durante el mes de agosto. Los delincuentes actuaban aprovechando el cierre por vacaciones, forzando persianas y puertas para sustraer dinero y objetos de valor.
A esta situación se suma la detención de dos okupas en Valencia capital, tras amenazar con un cuchillo a un trabajador en una vivienda ocupada ilegalmente. El episodio terminó con la intervención de la Policía Local, que confirmó la violencia ejercida por los intrusos.
En localidades cercanas como Torrent y Catarroja, también se han registrado robos con métodos especialmente agresivos, incluyendo ataques con armas y tirones a personas mayores en el portal de sus viviendas.


